Roy “Campy” Campanella el segundo Dodger negro

Roy “Campy” Campanella que indudablemente hizo maravillas en los 10 años que participó en las Grandes Ligas. Natural de la sección negra de Filadelfia nace el 19 de noviembre de 1921, en un lugar llamado Nicetown. Su progenitora era una mujer negra, su padre un emigrante italiano, ambos dieron lo que tenían para darle a su hijo “Campi” un buen ejemplo combinado con buenas costumbres, acciones y una fuerte creencia religiosa. Campy era un hombre fuerte con una personalidad a flor de piel, como todo chico le gustaba hacer sus maldaditas. Sin embargo el hogar de esta familia estaba sólido, sus columnas estaban sostenidas con una base llamada amor, una protuberancia prominente de un oleaje profundo y contundente.

En una época marcada por lejanía económica Campanella ingresa a las Ligas Negras con solo 15 años en 1936. Ningún negro había soñado con jugar en las mayores, algo reservado solo para los de piel clara, algo comentado por el peor racista del béisbol, el Capitán Anson. Campanella conocía muy bien a Josh Gibson, y actuó como receptor ante los envíos del gran lanzador Satchell Paige cuando era un adolescente, viajó a México y a Sur América jugando con todas las Estrellas Latinas. Al ser firmado Jackie Robinson por los Dodgers en 1945, nuestro personaje fue contactado por el dueño de Brooklyn y Branch Rickey, y le ofrecieron la oportunidad de ser el segundo negro en las mayores.

Era el 1948, Campanella se aprestaba a dar el gran salto, era un sueño hecho realidad en contra de muchas mentes que todavía no aceptaban que la historia tenía que cambiar y que se avecinaban mejores tiempos. Roy Campanella llega a los Dodgers de Brooklyn y Leo Durocher tuvo que hacer cambios en la matrícula, movió al receptor Gil Hodges a primera base, al inicialista Bruce Edwards a la esquina caliente y puso al novato Campanella en el muelle de la receptoría.

Para sorpresa de todos el novato castigó la pelotita blanca al son 287, con 22 proyectiles fuera del parque. Empezaba su peregrinación en un valle minado de controversias e indiferencias puestas de moda en el deporte del béisbol, el muchacho lo tomó con calma y no sufrió tanto las indignaciones como las que tuvo que pasar Jackie Robinson. En muchas ocasiones Jackie Robinson decía que Campanella era enemigo de los negros por emocionarse demasiado, ellos nunca fueron buenos amigos ya que Jackie era un real militante sobre las raza, mientras Campanella, era medio blanco y nunca llegó a sentir la verdad era presión de la época.

En el 1951, Roy Campanella gana su primer premio de “Jugador Más Valioso” con un promedio aceptable de de 325, con 108 carreras traídas a casa y 33 bambinazos fuera del parque. Al año siguiente no las tuvo todas consigo y tuvo una mala campaña debido a una lesión en la mano, en 1953 bateó para 312 con 41 “Ahí va la bola” y 142 carreras empujadas para ganar nuevamente el premio de “Jugador Más Valioso”. En el 1954, tiene otra pobre campaña donde solo bateó para 207 con 19 cuadrangulares y solamente 51 empujadas. Vuelve a la carga y en el 1955 batea para 318 con 32 “pelotitas blancas” desaparecidas y 107 carreras empujadas.

En el 1956 vuelve a la misma tendencia y tiene otra temporada malísima con 219, 20 cuadrangulares y 73 empujadas. Muchas veces algunos peloteros le jugaban bromas a “Campi” por la sencilla razón que su voz no iba a la par con su cuerpo, tenía una voz rara. Se acercaba un momento fatídico en la carrera de Roy Camnpanella, él no se imaginaba que su tiempo estaba contado para jugar al béisbol. Vamos al relato de lo sucedido: “Era una noche como otra cualquiera, el almanaque marcaba el 28 de enero de 1958, unas semanas antes de irse a los entrenamientos de primavera, tuvo un accidente en la autopista de Long Island, su carro se estrelló contra un poste y él se fracturó la espina dorsal quedando paralizado de por vida de la cintura hacia abajo”.

Fue un momento desagradable para el béisbol, en 1959, ante 93,103 parroquianos en el Coliseum de los Angeles, en un juego de exhibición entre los Dodgers y los Yanquis, se apagaron las luces de las gradas y se encendieron velas en su honor, amigos esta fue una de las escena más emocionantes de la historia del béisbol. De esta manera amigos lectores terminó la carrera de Roy Campanella en el béisbol de las Grandes Ligas, una carrera corta de 10 años donde hizo cosas excepcionales en el campo de juego.

Su hoja de servicio nos relata que tuvo promedio de por vida de 276, con 856 carreras remolcadas, 242 cuadrangulares, logró un cetro de empujadas con 142 en 1953, en tres ocasiones empujó 100 carreras, elegido en tres ocasiones como “Jugador Más Valioso”, fue seis veces líder en jugadores atrapados tratando de robar base y cuatro veces líder en promedio ofensivo para un receptor. Roy “Campy” Campanella llega al “Salón de la Fama” en 1969 y fue incluido en el puesto 50 entre los mejores 100 del béisbol.

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