De escándalos y conductas

La noticia de la agresión cometida por
Francisco Rodríguez al padre de su novia no es de extrañar y no lo digo por el
propio Kid, contra el cual no tengo nada, por el contrario, creo que ha trabajado
muy duro desde su aparición en las mayores y ha sido uno de esos hombres que
está predestinado para grandes cosas y las ha logrado. Pero créanme que no es
de extrañar que le pase este tipo de cosas a un latino en las mayores y todo
tiene un porqué.


Los problemas en relación con la actitud de
algunos peloteros venezolanos en específico y latinos en general  tiene una larga historia, alguna de ella hasta
graciosa, como el hecho comentado por muchos de las supuestas borracheras de
Vitico Davalillo antes de los partidos, pero hay otras que tienen consecuencias
terribles como la cárcel a la que se ha visto sometido Ugueth Urbina.

En relación a Vitico, para mí junto a Teolindo
Acosta el mejor bateador de contacto de la liga de béisbol profesional de Venezuela,
son muchos los que cuentan sus proezas al bate a pesar de estar evidentemente
borracho, esto ha terminado convirtiéndose en una especie de leyenda urbana que
todos terminan con el colorario «ah, pero tiraba tres» en relación a los hits
que era capaz de conectar el zuliano.

Esto puede hacernos reír, pero hay casos en
los que la cosa no es tan graciosa, como los hechos acaecidos a Ugueth Urbina o
lo sucedido antes del partido por el desempate entre Mellizos y Tigres a Miguel
Cabrera en el 2009, o la acusación que pesa sobre la cabeza de Johan Santana que
es sumamente delicada, o la situación de Carlos Zambrano con los Cachorros que
ha incentivado a la franquicia a ofrecerlo a todo mundo y lo peor es que nadie
se ha interesado por él.

No voy a analizar ningún caso individualmente,
pero sí de manera grupal porque estos hechos que parecen ser puntuales también
están condimentados por varias suspensiones por uso de sustancias indebidas en
casi todos los niveles de la pelota profesional, desde la liga de verano, hasta
las mayores. En tal sentido tiene mucho que ver a la edad en la que son
firmados los jugadores en el Caribe, los jóvenes de 16 años aun no han
terminado su educación formal y esto los pone en desventaja con los
norteamericanos, que normalmente firman tras concluir la secundaria, incluso
algunos lo hacen mientras cursan estudios universitarios.

Si a esto le incluimos los problemas con el
idioma, que les impide entender la mayor parte de las normas, las diferencias
con la cultura norteamericana y la mala intención e intervención de los agentes
y buscones que plagan los campos juveniles venezolanos y que «se encargan» de
los peloteros, estamos ante una bomba de tiempo. Quizás la solución la propuso
Andrés Galarraga, quien en varias de nuestras conversaciones mencionó su idea
de crear una academia, que no sólo se preocupara por la parte deportiva del
jugador, sino que trabajara con el aprendizaje del inglés y de la cultura en
los Estados Unidos, aun estando en Venezuela.

En este punto de la columna, quiero dejar
claro que no estoy excusando a ninguno de los peloteros de de alguna forma
hayan violado la ley o los reglamentos de las mayores, pero creo que tenemos
que ir directo a las causas y no juzgar las consecuencias. Por ello la actitud
de Major League Baseball ante esto que está sucediendo, casi con demasiada
regularidad, es vital y el compromiso de directivos y periodistas tiene que tender
a hacerlos comprender y comprometerse a incluir en las academias de las
diferentes organizaciones tienen que tomar en cuenta la educación de sus
peloteros y no solamente el castigo a los errores.

Osawldo Guillén comentaba que a los asiáticos
les brindan asistencia de traductores, que no sólo les ayudan con el idioma,
sino con su compleja adaptación a una cultura y forma de vida que tiene grandes
diferencias respecto a las asiáticas. En este punto Guillén da en el clavo, la
educación es algo que se tiene que tomar muy en serio el béisbol mayor, si es
que desean tener una mejor cara, no sólo por los problemas legales, sino por la
fachada en entrevistas y comerciales que da el béisbol hacia su fanaticada, de
cara a su exportación al mundo entero, que es una de las metas de Selig y su
gente.

 Entonces ¿por qué no destinar parte de los
enormes ingresos de MLB a programas obligatorios de mejoramiento educativo, que
parta del conocimiento de las leyes de Estados Unidos y las normas de la propia
MLB hasta el conocimiento de las reglas del béisbol que es tan corto en la
mayor parte de los grandesligas?

Beisbologo

Broderick Zerpa es un periodista deportivo y locutor venezolano (Caracas, 2 de octubre 1967) conocido como Beisbologo; tiene una dilatada experiencia en la cobertura de béisbol, fútbol y boxeo por más de 25 años. Trabajó en La Voz de Carabobo en Venezuela haciendo la previa de los partidos de los Navegantes del Magallanes. Por 11 años trabajó en Univisión Radio de costa a costa en Estados Unidos, en diversos programas de deportes y fue comentarista/narrador de MLB y Boxeo, fue Jefe de Deportes del Diario las Américas. Terra.com y el semanario El Venezolano y actualmente es el Director de Deportes de Actualidad Radio donde tiene dos programas “Dos Caras y Una Historia” y “Deportes en Grande”.

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